Yoga y Elementos
Antes de empezar a hablar de los elementos en la práctica, te invito a una pausa…
¿Cómo te llevás con recibir ayuda? ¿Y con pedirla?
Vivimos rodeades de mensajes que nos empujan a poder con todo, a sostener sin pausa, a no necesitar de nadie. Pero en el camino del cuerpo, muchas veces lo que aparece es otra cosa. Escuchar. Pausar. Reconocer límites. Y desde ahí, habilitar el apoyo.
Acompañar procesos —propios y de otres— también implica poder decir: esto hoy lo puedo sostener mejor si me dejo ayudar.
Los elementos en la práctica de yoga no vienen a “facilitar” en un sentido superficial, sino a abrir posibilidades. Permiten que cada cuerpo encuentre su forma. Su tiempo. Su manera de habitar la práctica.
Iyengar introdujo el uso de elementos justamente con esa intención: que la práctica sea accesible, respetuosa y posible para cada persona, más allá de su momento, su historia o su condición física. Los elementos nos invitan a practicar con más sostén, más estabilidad y más escucha. Y cuanto más los conocemos, más podemos usarlos con inteligencia, sensibilidad y creatividad.
Algunos elementos que podemos incorporar son:
BLOQUES

Los bloques funcionan como una extensión del cuerpo. Acercan el suelo cuando no llegamos, sostienen cuando hace falta, y permiten que la postura se construya sin forzar. Acompañan la flexibilidad, pero también la estabilidad. Ayudan a organizar el cuerpo, a aliviar tensiones innecesarias y a encontrar un lugar más cómodo desde donde habitar la postura.
Pueden ser de madera, corcho o PVC EVA (quizás pueden ser libros tapa dura para usar cosas que podamos tener en casa).
BOLSTERS

El bolster es un elemento de sostén profundo. Invita al cuerpo a soltar. A confiar. A descansar sin colapsar. En posturas restaurativas, permite que el sistema nervioso se aquiete, que la respiración se vuelva más amplia y que el cuerpo pueda habitar estados de mayor relajación. A veces, ese sostén físico también se vuelve un registro interno de apoyo.
CINTURON

El cinturón genera algo muy valioso en la práctica: espacio y continuidad. Permite llegar sin forzar. Sostener sin tensar. Y acompañar el movimiento respetando el recorrido del cuerpo. No se trata de alcanzar más, sino de habitar mejor.
MANTAS O FRAZADAS
Las mantas son abrigo y soporte. Acompañan zonas sensibles, suavizan el contacto con el suelo y ayudan a encontrar comodidad en la quietud. A veces, un pequeño soporte cambia completamente la experiencia del cuerpo.
PELOTA DE FITBALL

La pelota introduce movimiento, movilidad y descarga. Invita a un trabajo más dinámico, pero también más amable. Permite explorar el equilibrio, la coordinación y la organización postural desde otro lugar.
En gestantes, puede ser un gran recurso para aliviar peso, movilizar la pelvis y acompañar la respiración. También abre espacio en el cuerpo. Espacio para respirar. Espacio para sentir.
En este caso, muchas veces trabajamos con la pelota ligeramente desinflada, para que sea más estable, más segura y más contenedora para el cuerpo.
También es importante elegir un tamaño adecuado.
Una referencia simple es:
• hasta 1,60 m → pelota de 55 cm
• entre 1,60 y 1,75 m → pelota de 65 cm
• más de 1,75 m → pelota de 75 cm
Más allá de la medida, podés observar algo clave: cuando te sentás en la pelota, los pies deben estar bien apoyados en el suelo y la pelvis ligeramente por encima de las rodillas. Esa organización permite más espacio en la pelvis, mayor comodidad y mejor movilidad.
La pelota no es solo un elemento. Puede volverse un lugar de sostén en movimiento. Un espacio donde el cuerpo encuentra apoyo… sin dejar de moverse.
Trabajar con elementos no es hacer “menos”.
Es practicar de una forma más consciente, más respetuosa y más conectada con lo que el cuerpo necesita hoy.
Quizás para la próxima práctica puedas observar:
¿Dónde necesito más sostén?
¿Dónde puedo aflojar?
¿Dónde puedo dejarme acompañar un poco más?
“No se trata de tener todos los elementos, sino de aprender a escuchar qué necesita el cuerpo y cómo acompañarlo.”
Nos encontramos en la semana para seguir profundizando.
Con amor, Gi



Me encantó. Gracias por preocuparte y tenerme en cuenta siempre. Te amo.
Te amo