Yoga y embarazo

Impregnarnos de confianza en nuestro cuerpo gestante y todo su poder, integrando los aspectos emocionales, espirituales y físicos. 

Cuando comenzamos a practicar yoga regularmente, hemos decidido dedicarnos un tiempo para nutrirnos a nosotres, tanto en cuerpo como en alma. Esto es positivo en cualquier etapa de nuestra vida. Pero cuando estamos gestando es muy sano atender el primer entorno de bebé. Es ésta una fase crucial en el desarrollo del bebé en la que empieza a desarrollarse todas las funciones humanas esenciales tanto físicas como emocionales.

A nivel físico, todos los sistemas vitales de soporte trabajan por dos. Al mismo tiempo se establece una comunicación a nivel subconsciente emocional y psíquico que es completamente natural e instintiva. Durante el embarazo el bebé aprende de la riqueza y variedad de experiencia en el vientre. El sonido de la voz, los movimientos, pensamientos y sensaciones e incluso los sueños le influyen y forman parte de su mundo. 

BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DE YOGA DURANTE EL EMBARAZO 

El yoga aporta innumerables beneficios durante todo el embarazo. Quizás el más grandioso para el embarazo es que te ayuda a concentrarte en éste de forma más profunda. Ello te aporta espacio y el tiempo que necesitas para integrar el proceso de cambio que está teniendo lugar y adaptar gradualmente las prioridades y el estilo de vida. 

Concentrarse en el embarazo

Concentrarte conscientemente en tu cuerpo, siendo consciente de tu postura de pie, o de la manera en que te sientas o al acostarte, del contacto del cuerpo con el suelo, aumentando la propiocepción de una misma, llevando la mirada hacia adentro en referencia al mundo exterior. 

Hoy en día, la vorágine de la vida hace que nos mantengamos “ocupades” , nos abandonemos a nosotres y nos desconectemos de la naturaleza y de su poder de sustento y de aporte de energía. El embarazo es un periodo ideal para aprender a dirigir la mirada hacia adentro y beneficiarnos de las ilimitadas fuentes de energía de las que disponemos, siempre que hagamos un pequeño espacio en nuestras ocupaciones para respirar y relajarnos. 

Cuando tus pensamientos se vuelven hacia el buen desarrollo y bienestar de bebé, irremediablemente nos volvemos más conscientes del propio estado de salud y prestamos más atención a cómo nos sentimos, tanto a nivel físico como emocional. A medida que el embarazo progresa, sentimos la necesidad de relajarnos y maravillarnos del milagro que está sucediendo dentro de nuestro cuerpo.

Hay un cambio profundo en la conciencia, nos volvemos menos “cerebral” o intelectual y más inclinades a estar centrades en el cuerpo, bebé y las sensaciones. Aunque es posible y hasta saludable que la persona gestante se mantenga activa durante el embarazo, habrá también la necesidad de estar más retirada y descansar más. 

Reservar unos minutos al día para el yoga te proporcionará el espacio para estar más centrades en el embarazo. No importa lo ocupada que estés, el yoga te ayudará a vivir de forma más relajada y centrada. El yoga proporciona de forma casi milagrosa más espacio y más energía.

Energía. 

El embarazo debería ser el momento en el que el cuerpo se encuentra repleto de creatividad y energía vital. La mayor parte del agotamiento del periodo de gestación podría evitarse. El agotamiento puede deberse a la falta de descanso, a una alimentación deficiente o a emociones contenidas. Sin embargo, en mejor medida de lo que pudiéramos pensar, la falta de energía es el resultado del uso incorrecto del cuerpo.

Cuando el está equilibrado, y funciona en armonía con la energía vital, el esqueleto soporta el cuerpo y los músculos pueden disfrutar cumpliendo con su misión de mover los huesos sin estrés. Cuando tenemos una mala postura, los músculos tienen que compensarla y actuar como soportes, de forma que se contraen y se ponen rígidos y acaban soportando la carga de un montón de tensión innecesaria. Nos bloqueamos, resistiendo a las fuerzas revitalizantes procedentes de la tierra y del aire que nutren tu sistema. Es como si nos apartaran o segregaran de la naturaleza. Este proceso causa estragos en todo el cuerpo. El efecto acumulativo en tu sistema nervioso causa cansancio, que parece no desaparecer nunca por mucho que durmamos. Es evidente que el trabajo añadido de nutrir a otro ser, resulte agotador.

Cuando practicas yoga, el efecto sobre tu nivel de energía puede ser increíble. A medida que la postura es más equilibrada, mejora la circulación de la sangre y los fluidos, y hasta respiramos mejor Entonces se relaja el cuerpo y armonizamos más con la naturaleza. Cuando tu energía circula más libremente, nos sentimos más abiertas y transmitimos toda esta energía al bebé. 

Influye tu cuerpo positivamente

El yoga ayuda al equilibrio corporal y durante el embarazo se convierte en una herramienta para influir en el cuerpo y la mente de forma positiva y darnos más fuerza para el parto. El cuerpo es muy inteligente y responde muy bien a la transformación. Las mejoras pueden ocurrir de forma más rápida que en ningún otro momento de tu vida. Es el momento idóneo para concedernos algo más de atención y mejorar la salud, vitalidad y forma de vida.

La vida moderna, sobre todo en ambientes urbanos, nos impide a menudo hacer más ejercicio o utilizar nuestro cuerpo de acuerdo con los designios de la naturaleza, de forma que sólo en raras ocasiones utilizamos todo nuestro potencial en términos de energía y movimiento. Como resultado, nuestro cuerpo puede quedar estructuralmente débil o desequilibrado. Los músculos inutilizados pueden quedar más rígidos y las articulaciones perder capacidad de movimiento cuando su potencial de extensión no se utiliza.

Por ejemplo, la mayoría de nosotres hemos olvidado cómo ponernos en cuchillas. Esa postura se supone que es descansada y que la podemos adoptar sin ningún problema. Las niñeces se ponen en cuclillas de forma natural y se ponen de pie y caminan a partir de esta postura. Y sin embargo, a la mayoría de nosotres, cuando somos adultes nos resulta incómodo estar en cuclillas o sentarnos en el suelo en cualquier postura. 

La práctica de yoga es ideal ya que potencia la relajación , la flexibilidad y la fuerza de forma muy suave y sin agotarnos. El yoga vuelve a crear el equilibrio postural como estructura mecánica y ayuda a eliminar parte de la tensión y rigidez acumulados en los músculos y en las articulaciones. Es una forma de reeducar el cuerpo para recuperar la movilidad, la inocencia y la libertad y cambiar los vicios posturales acumulados durante años que son los responsables del estrés y del desequilibrio. Los beneficios del yoga a nivel físico pueden transformar tu experiencia del embarazo, de ser un periodo de debilidad, incomodidad a uno de salud y fortaleza. 

Lo importante para comenzar es empoderarte de tu cuerpo, de tus decisiones y conectar con tu ser y el ser del bebé momento a momento, soltando todo tipo de expectativas y disfrutando el camino a recorrer.

Gisele Gramundo
Author: Gisele Gramundo

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